
Thermomix t-31???

Crónicas de La Galbana

Pelea canina...
Siguiendo con las actitudes caninas, os presento este video casero (con escasa luminosidad), en el que una vez mas, debemos de reflexionar y comparar ¿quienes son mas animales si las personas o los mismos animales?...
Los besos de Barry
Creo que no importa describir lo que significa este video... Las imagenes hablan por sí solas
De analfabetos y políticos...

Bertold Brecht
Uno mas en la familia..
1ª SEMANA CULTURAL DE ASTURIAS EN MALLORCA

I Semana Cultural de Asturias en Mallorca
que tendrá lugar del 14 al 20 de setiembre con el siguiente programa:
Lunes 14 a sábado 19 de setiembre -
Exposición “La cabra tira’l monte”
de la artista asturiana, aficanda en Mallorca, Lin Pola. La inauguración de la exposición y de los actos de la Semana tendrá lugar el lunes 14 a las 20.30 horas en el Centro Social Flassaders (C/ Ferreria 8) Sábado 19 de setiembre
– Plaza S’Escorxador
12.30 Inauguración de la Muestra con el pasacallles del grupo folklórico “L’Artusu” de Mieres
15.30 Exhibición de folklore asturiano a cargo de L’Artusu Stand de Gastronomía Asturiana a precios populares: sidra, lacón, picadillo, chorizo a la sidra, quesos asturianos, arroz con leche...
Stand de Información Turística Sorteo de Viajes a Asturies Horario Stand de Gastronomía e Información Turística 12.45 a 16.30 horas
20.15 Actuación de la banda de gaitas Añaquinos
21.00 Animación a cargo de L’Artusu
22.00 DJ QKing pincha “30 años de música asturiana”: Melendí, Los Ilegales, El Sueño de Morfeo, Los Berrones, Tino Casal, Australian Blonde, Nacho Vegas, Víctor Manuel, Dixebra,Vicente Díaz....
Stand de Gastronomía Asturiana a precios populares: Stand de Información Turística Sorteo de Viajes a Asturies Horario Stand de Gastronomía e Información Turística 20.00 a 00.00 horas
12.45 Pasacalles de L’Artusu
13.00 Gran Fabada para 300 personas con fabes de Grao y compango de Embutidos Vallina. La ración (fabada, agua y pan) se venderá a 6 euros hasta fin de existencias. Desde las 13.00
Animación a cargo de L’Artusu Stand de Gastronomía Asturiana a precios populares: Stand de Información Turística Sorteo de Viajes a Asturies Horario Stand de Gastronomía e Información Turística
12.30 a 16.30 horas 21.00 Entrega de los premios del sorteo de viajes a Asturies
Desde las 20.00 Animación a cargo de L’Artusu Stand de Gastronomía Asturiana a precios populares: Stand de Información Turística Horario Stand de Gastronomía e Información Turística 20.00 a 23.00 horas
CARTA A MARIA, LA ENFERMERA DE RYAN
Historia de un cumpleaños
Un destino a 400 metros bajo tierra

Cada mañana a las 5.50 está en pie. A las 6.50 coge el foco, el autorrescatador, "y al destino que toque". ¿Impresiona que ese destino esté a 400 metros bajo tierra? "Hombre, al principio vas con miedo, pero después se convierte en una rutina. Además, yo no iba de nuevo, la minería me viene de familia".
A las dos de la tarde, tras siete horas trabajando, Vicente sale de nuevo a la superficie. Es así desde el día en que empezó a trabajar en la mina. "El 15 de mayo de 1990 firmé el contrato, nunca se me olvidará". Su primera parada fue el pozo Barredo, donde vivió de cerca el encierro de los sindicalistas en 1991. "Claro que los apoyé, en la mina vamos todos a una". Después llegó el pozo Polio, en el que coincidió con Gerardo Iglesias.
Hoy trabaja en el pozo Santiago Aller. Desde allí ha podido seguir la decadencia de la minería. "En 1994 había 1.700 personas en plantilla. Hoy somos 470", explica. Viajando un poco en el tiempo, los números dicen algo más: en 1950 había en Asturias 60.000 mineros. En 2012, cuando termine el actual Plan para la Minería, quedarán 3.000. El cálculo del Principado de Asturias es que por cada empleo que se pierde en la minería, se pierden otros cuatro en otros sectores. "La gente joven se marcha a buscarse la vida fuera de aquí porque no hay trabajo. Cuando llegan las navidades, esto está lleno de jóvenes que quieren volver, pero no tienen ninguna opción interesante", explica Vicente. "Además, los fondos mineros no se han invertido bien, no se ha creado empleo, no se ha invertido en infraestructuras.".
¿Y cómo se ve el futuro a 400 metros de profundidad? "Pues con relativa tranquilidad, en el plano egoísta, ya que somos trabajadores de la empresa pública, pero con preocupación por los amigos, los familiares.". A Vicente no le gustan las medidas adoptadas hasta el momento contra la crisis: "Cuando los bancos han tenido pérdidas, se ha acudido a su rescate, pero cuando tienen ganancias, ni se les ocurre socializarlas. A los que hay que salvar el culo es a los desfavorecidos, no a los que más tienen", dice antes de recomendar la lectura de Karl Marx para entender la situación actual: "Esto es el fin del capitalismo, acojona que esté pasando ahora, ¿eh?".
Vicente se prejubilará el año que viene. Además de un dinero mensual, la mina le deja una rodilla destrozada y problemas de espalda. "La ITV ya no la paso". Le gustaría "viajar y conocer mundo", y se lamenta de no haber estudiado periodismo "para ser corresponsal de países en conflicto". Cuando se despide, llueve con fuerza sobre Mieres y la noche se confunde con la tormenta. A pesar de la doble crisis, aún hay tiempo para la diversión: "Aquí somos de café y botella de sidra diaria, la vida social es muy necesaria".
Vichyssoise de manzana
Noche de cuentos y recuentos


Falolandia

Sí, lo habeís leído bien "Falolandia", no se trata de un cuento erótico ni de una peli porno. Decimos que la TV nos atrofia la mente, pero algunos concursos nos enseñan cosas muy curiosos, y esta es una: en el frío país de Islandia existe un museo del que dudamos que algún hombre se sienta feliz de exhibir su “obra”. Se trata del Museo Falológico o simplemente llamado Faloteca, en el que se muestra penes de distintas especies de mamíferos y también algunos de ficción.
El falo de un homo sapiens es el único ejemplar que no exhibe el museo -al menos por ahora-, y por el momento posee una colección de 245 ejemplares de diferentes especies, algunos embalsamados en formol, otros disecados.
Entre la colección del museo, resaltan el falo de un cachalote -el más grande del museo-, de 70 kilogramos de peso y 1,7 metros de largo. Al otro lado de la balanza y el centímetro, encontramos el pene de un hamster, de tan solo 2 milímetros y solo observable con una lupa.
Curioso ¿no?
Cuando éramos niños

COMO GATO PANZA ARRIBA
Llega la Espresso Book Machine

Se asegura que el invento revolucionará el mundo de la edición y distribución de libros ampliando los límites de los mismos.
La Espresso Book Machine es para su propietario, On Demand Books, esencialmente un cajero automático de libros que imprime y encuaderna de forma automática, sobre la demanda en el punto de venta. Un libro de 300 páginas se puede producir en cuatro minutos (en serie, en tres minutos). Segun On Demand Books el software, protegido por derechos de autor, garantiza la seguridad de los títulos. En última instancia, la Espresso Book Machine permitirá distribuir prácticamente todos los libros publicados hasta la fecha, en cualquier idioma, en cualquier lugar de la tierra, de forma fácil y rápida.
EL PACIENTE DE LA 376. CASO REAL , CORTITO Y MUY BUENO.
(Ring, ring, ring) - Hospital Xeral de Lugo bos días.
- Si, Buenos días, quisiera hablar con alguien que me de información sobre un paciente que está internado.
- ¿De qué paciente se trata?
- Se llama Antonio Comesaña Otero y está en la habitación 376.
- Un momento, le paso a enfermería.
- Buenos días, habla la enfermera Luisa Casal , ¿en qué puedo ayudarle?
- Quisiera saber las condiciones clínicas del paciente Antonio Comesaña Otero de la habitación 376, por favor.
- Un minuto que voy a localizar al médico de guardia.
- Buenos días, habla el doctor Quirós, ¿en qué puedo ayudarlo? - Verá doctor, quisiera que me informasen sobre el estado de salud de Antonio Comesaña Otero de la habitación 376.
- A ver, un minuto que consulto la ficha del paciente.
- Bueno, gracias - Aquí está. Veamos, hoy se alimentó bien, la presión y el pulso se mantienen estables y está respondiendo bien a la medicación por lo que mañana le retiraremos el monitor cardíaco, si continua en esta línea le daremos el alta en dos o tres días.
- ¡Muchas gracias doctor, no sabe usted la buena noticia que acaba de darme! ¡Joder que alegría! - Me alegro hombre, ¿quién es? ¿Su padre?>
- No, no, que va, yo soy Antonio Comesaña Otero y estoy llamando desde la habitación 376, lo que pasa es que aquí todo el mundo entra y sale del cuarto cuando le sale de la polla, parece que hablan entre ustedes en chino y a mí ni Dios me dice un carallo.
Día del libro: San Jordi


Con esto , no quiero decir que no se haya que aprovechar la oferta del día. No. Tampoco quiero decir que este mal dedicar un día, veinticuatro horas en un año, a recorrer las diferentes ferias y a gastarnos una módica cantidad de euros en un libro que ha llevado meses escribir y que realmente aunque nos parezca caro, a los autores no les queda tanto beneficio para poder vivir de la literatura en su estado puro. Recordemos que como en todo lo que es cultura, en este país y en la mayoría, hay cientos de personas que viven de ello : editores, montadores, traductores, personal de las imprentas, ilustradores, prensa... y tantos otros...
Sentimiento animal
Una bella historia de amor de dos pulpos que luchan contra un pescadero para salvar su amor y tambien sus vidas... Ya me direís que os parece...
Cada castillo y todas las sombras

¡El Guaje se jubila!. ¡Acabose el carbón!


Vicente, Javier, Albino,Ricardo, Juan, Jose.... tantos nombres que por fin dejarán de teñir sus pulmones con el polvo de silice. Pero sus heridas hechas allá abajo tendran la marca negra inconfundible de la cicatriz de la mina. Se salvaron de derrumbes que pudieron acabar con sus vidas como no pasó con muchos otros que murieron bajo el negro mineral. Son jovenes y jubilados. Que envidia para los que no saben lo que es estar ocho horas en la oscuridad de un ambiente humedo y en ocasiones, muchas con el agua hasta las rodillas. Qué envidia para aquellos que nos conocieron el desazon de la espera tras un accidente, hasta saber que el compañero, el amigo, el novio, el marido estaba vivo. Qué envidia para los que no conocen los ruidos ensordecedores de los martillos mecanicos que escarban en la roca, con el run run del tren de chapa. El día a día de la mina es duro. La mina endurece el caracter. Alguien me dijo hace pocos años, depués de visitar una mina-imagen: -¡ahora entiendo el caracter de los asturianos de las Cuencas!-

¿Dónde esta el futuro de una tierra esquilmada y carente de terreno para hacerla industrial? ¿Turismo verde? ¿energías alternativas? ¿que haremos? ¿Dónde vamos?
A muchos nos toco hacer la maleta y buscar caminos dónde el plato de sopa estuviera asegurado en la mesa. los que se quedaron , continuaron la lucha del día a día. Pero ¿y los que vendrán?

Felicidades Vicente, Javier, Albino,Ricardo, Juan, Jose.... llegasteís al la era final de la minería en Asturias. cumplisteís una época, hicisteís historia. ¿ Y ahora? Cuarenta años sobre vuestros hombros! ¿Qué hareís con vustras vidas??? Una buena jubilación ayuda pero creo que no llena el día a día en una Cuenca dónde se llevaron "el esparcimientu del jubilau del siglu XXI"
"INTRUSO"
Cómo colegiala que acude por primera vez a una presentación del último disco de su cantante favorito, así me sentí yo cuando casualmente intercambié algunas lineas con él

Ahora continuo siguiendo su trayectoria más de cerca. Para quienes no crean que esto de la "RED" no sirva nada mas que para chatear, reenviar chistes o leer la prensa digital, una vez mas , la tecnología internáutica nos acerca a otras cosas mucho mas enriquecedoras que es conocer de primera mano la obra de tantos nombres famosos y no tan famosos. Hoy hablo de Tino Pertierra porque me entusiasmo el relato que ha publicado hoy en su espacio de facebook
Higinio
«Como bien me dijo Nardo, llevarte mal con alguien significa tener un intruso en tu cabeza ocupando un sitio que no merece y que no necesitas. Con lo fácil que es mirar hacia otro lado y dejar que pasen de largo las energías hostiles. La teoría es sencilla pero llevarla a la práctica es casi imposible. Al fin y al cabo, somos nosotros los que asumimos nuestro papel de fakires empeñados en tumbarnos sobre camas de clavos sin que nadie nos obligue. Empeñados en convertir en necesidades nuestros deseos, nos dejamos llevar por la inercia de reclutar enemigos donde sea para no admitir que el peor contrincante vive dentro de nosotros. Soñamos sin hacer, y eso nos hace vulnerables a la desconfianza. Si dedicáramos el mismo tiempo a crear que a temer, es muy probable nuestros fracasos acabaran siendo más nobles que los triunfos. Después de todo, el éxito atonta y enmascara, sólo los obstáculos te muestran cómo eres realmente. ¿Y quién se atreve a saberlo? Yo sostengo que sólo quien aguanta el miedo y la incertidumbre sin perder la esperanza es capaz de pasar por esta vida sin ahogarse en sus propias lágrimas. De ahí que me considere un perfecto ejemplo de fracaso ambulante, aunque eso no me encadene a la amargura como ocurren en tantos casos. Ni siquiera se me dan bien las venganzas, algo tan visceral que debería resultar sencillo ejecutar sin preocuparse por la técnica. Algo bueno: la enfermedad se cura si antes aplicas el vendaje de la indiferencia. Si alguien te hiere, aguardar el momento del contraataque impide que la herida se cierre. Admito que mi postura ante la vida tiene mucho de escéptica, quizá también sea algo cobarde, aunque prefiero pensar que soy un prodigio de prudencia. Sé que el mejor camino para ser infeliz consiste en buscar la senda de la felicidad, y eso me conduce a un estado de cierta estabilidad, que no debería confundirse con firmeza o fortaleza, porque carezco de semejantes cualidades para afrontar las adversidades. Todo lo dicho tiene un fin: convencerme de que hago bien al no responder a los ataques de Diego. Convencerme de que no debo culpabilizarme por haberme dejado arrollar por él sin presentar batalla. Convencerme de que mi derrota, por llamar de alguna forma a mi huida, no se debe a sus méritos sino a mis escasas habilidades para la guerra. Le dejo solo con su conquista: algún día, Beatriz será consciente de que ha elegido la peor opción, y entonces será tarde para arrepentirse porque yo estaré lejos, muy lejos de su calvario, curado de las heridas y escondido bajo varias capas de resignación, la mejor aliada contra la impotencia».
Para mayores de 40
(Para mayores de 40)
Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y
cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le
ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.
No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos,
los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los
doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.Y
ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos
se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.
¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A
nuestra generación siempre le costó tirar. ¡Ni los desechos nos
resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles
guardandolos mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores.
¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que enalgún
momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se
entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo
discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una
vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora
todas las navidades. ¡Guardo los vasos desechables! ¡Lavo los
guantes de látex que eran para usar una sola vez! ¡Apilo como un
viejo ridículo las bandejitas de espuma plástica de los pollos! ¡Los
cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón
de los cubiertos! ¡Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se
compraban para toda la vida! ¡Es más! ¡Se compraban para la vida de
los que venían después! La gente heredaba relojes de pared, juegos
de copas, fiambreras de tejido y hasta palanganas de loza. Y
resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más
cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y cambiado
de heladera tres veces. ¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los
descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se
quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo.
Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica. ¿Dónde están los zapateros
arreglando las media-suelas de las Nike? ¿Alguien ha visto a algún
colchonero escardando sommiers casa porcasa? ¿Quién arregla los
cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista ¿Habrá teflón
para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más
basura. El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40
años que en toda la historia de la humanidad. El que tenga menos de
40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba
el basurero!! ¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de... años! Todos los
desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a
los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII) No existía el
plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los
autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San
Juan. Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de
abono o se quemaban. De 'por ahí' vengo yo. Y no es que haya sido
mejor. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el
'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo', pasarse al
'compre y tire que ya se viene el modelo nuevo' Mi cabeza no resiste
tanto. Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian
de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la
dirección electrónica y hasta la dirección real. Y a mí me
prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma
casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo)
Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que
no. Porque algún día las cosas podían volver a servir Le dábamos
crédito a todo. Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos
explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de
guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de
nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de
infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren
que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos
meses de comprarlo? ¿Será que cuando las cosas se consiguen
fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma
facilidad con la que se consiguieron? En casa teníamos un mueble
con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los
repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto
para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo
guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardába ¡¡Guardábamos las chapitas de los
refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner
delante de la puerta paraquitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a
una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las
clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en
una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año
de la escuela. ¡Tooodo guardábamos! ¡¡¡Las cosas que usábamos!!!:
mantillas de faroles, ruleros, ondulines y agujas de primus. Y las
cosas que nunca usaríamos. Botones que perdían a sus camisas y
carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y
en el cuarto cajón. Partes de lapiceras que algún día podíamos volver
a precisar. Tubitos de plástico sin la tinta, tubitos de tinta sin el
plástico, capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuchón.
Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes
que perdían a su encendedor. Cuando el mundo se exprimía el cerebro
para inventar encendedoresque se tiraban al terminar su ciclo,
inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las
Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por
todo el ciclo escolar. Y nuestro cajones guardaban las llavecitas de
las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata
viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica
pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si
había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos
resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que
algo viviera menos que un jazmín. Las cosas no eran desechables.
Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer
plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de
lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡¡¡Las veces que
nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo
de carne!!! Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de
los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del
almanaque para hacer cuadros y los cuentagotas de los remedios por si
algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque
podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que esta
prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros
álbumes de fotos. Y las cajas de cigarros Richmond se volvían
cinturones y posa-mates y los frasquitos de las inyecciones con
tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué intención, y los
mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la
inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de
bastos'. Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa
y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que
esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo.
Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de
nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones
deciden'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos
eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!! Y cuando
nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos
dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos
que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en
el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de
duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas
de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las
hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de
botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices
y los corchos esperaron encontrarse con una botella. Y me muerdo para
no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que
preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que
hoy no sólo los electrodomésticos son desechables;que también el
matrimonio y hasta la amistad son descartables. Pero no cometeré la
imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar
de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se
va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar
los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo
caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les
declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los
cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les
falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos,
con brillo y glamour. Esto sólo es una crónica que habla de pañales y
de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que
plantearme seriamente entregar a la 'bruja' como parte de pago de una
señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento
para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la
'bruja' me gane de mano y sea yo el entregado.
Hasta aquí Eduardo Galeano
De los postres tambien quedan restos...

Ayer por la noche me apetecía algo dulce, pero ese dulce que no empalaga y que refresca la boca. No, un helado, no. Me apetecía una tarta de queso. Hacía una semana que tenía ganas de este tipo de tartas. Incluso me compré un trozo el otro día en el Corte Ingles, pero el sabor no era lo que mi paladar buscaba.
Así que ayer por la tarde, antes de llegar a casa, me paré a comprar requesón fresco en el super del pueblo y por la noche me puse a intentar hacer "Flaó". Flan, no! ¡Flaó! Y digo intentar porque el verano pasado lo hice pero la masa me quedó muy dura y deslució, aunque de todas maneras creo recordar que lo comimos y que no quedó ni una miga.
El "Flaó" es un postre típico de Ibiza, también se hace en Menorca y extrañamente no es típico de Mallorca. Antiguamente se preparaba por Pascua. Se desconoce desde cuando se elabora y cual fué su origen, pero en el libro de Ramón LLull: "Blanquerna"(1283), aparecen referencias que dan cosntancia de su existencia en aquella época.
El toque especial de las hojas de hierbabuena fresca es el que dá el sabor genuino al Flaó., con la que conseguimos ese sabor dulce pero refrescante que nos recuerda al té moruno.
Pues bien, con los restos de la masa que me sobraron ayer de la masa de la tarta no sabía que hacer, ya que al tener un sabor anisado no podía usarlos para unas socorridas empanadillas. Así que hoy se me encendió la bombilla y probé de dar forma de rosquillas a la masa y con la freidora en marcha (limpia de sabores extraños) me puse a freir las rosquillas y oiga... que buenas que están... Ahora sólo queda un trozo de Flaó en la nevera y las rosquillas buenísimas para desayunar mañana ... si es que llegan a mañana.
Flaó de Ibiza
Ingredientes:
Para la masa: (es parecido a una quiche pero dulce)
450 gr de harina
1 sobre de levadura seca de panadería
1 tacita (tamaño yougur) de agua
1 tacita " " de aceite
2 cucharadas de azucar
1 chorrito de anis y anisetes como una cucharadita
Se pone la harina en un bol se le hace como un crater en el centro se ponen el resto de ingredientes se amasa bien que quede compacto se hace una bola y se reserva.
La crema:
una naranja
4 huevos
250 queso fresco
250 gr azucar
6 hojitas de hierbabuena fresca.
Se mezcla la yema del huevo y el azucar , se añade el queso desmenuzado, y se le pone las hojas de hierbabuena picadas. Añadí naranja rallada. Y el zumo de la misma naranja. Todo bien batido lo mezclé lentamente con las claras montadas a punto de nieve.
La bola de masa se extiende bien ha de quedar como un dedo de grosor , se pone sobre el molde , se añade la crema y se mete al horno precalentado a unos 180 grados aproximadamente 45 minutos queda doradito y ha de quedar seco pero jugoso.
Coca amb trampo i tonyina
La soledad de los números primos

Pasaba por una librería, no pude evitar la tentación de su escaparate repleto de libros. El título me atrajo poderosamente. Vagamente había oído hablar de aquel titulo que se mostraba estrategicamente. No lo dudé y entré a apoderarme de "La soledad de los números primos".
He comenzado a leerlo y no puedo abandonarlo...
La soledad de los números primos de Paolo Giordano:
Paolo Giordano se ha convertido, hoy por hoy, en el fenómeno editorial más relevante de los últimos años en Italia. Con tan sólo veintiséis años, La soledad de los números primos, ópera prima de este recién licenciado en Física Teórica, ha sido galardonada con el premio Strega 2008 y ha conseguido un éxito de ventas sin precedentes para una primera novela. Asimismo, ha despertado un gran interés internacional y será traducido a veintitrés idiomas.
Como introducción a esta excepcional novela, dejemos al texto hablar por sí mismo: «En una clase de primer curso Mattia había estudiado que entre los números primos hay algunos aún más especiales. Los matemáticos los llaman números primos gemelos: son parejas de números primos que están juntos, o mejor dicho, casi juntos, pues entre ellos media siempre un número par que los impide tocarse de verdad. Números como el 11 y el 13, el 17 y el 19, o el 41 y el 43. Mattia pensaba que Alice y él eran así, dos primos gemelos, solos y perdidos, juntos pero no lo bastante para tocarse de verdad.»
Esta bella metáfora es la clave de la dolorosa y conmovedora historia de Alice y Mattia. Una mañana fría, de niebla espesa, Alice sufre un grave accidente de esquí. Si la firmeza y madurez con que este joven autor desarrolla el tono narrativo impresiona y sorprende, no menos admirable es su valor es su valor para asomarse sin complejos, nada más y nada menos, a la esencia de la soledad.smo, ha despertado un gran interés internacional y será traducido a veintitrés idiomas.
Como introducción a esta excepcional novela, dejemos al texto hablar por sí mismo: «En una clase de primer curso Mattia había estudiado que entre los números primos hay algunos aún más especiales. Los matemáticos los llaman números primos gemelos: son parejas de números primos que están juntos, o mejor dicho, casi juntos, pues entre ellos media siempre un número par que los impide tocarse de verdad. Números como el 11 y el 13, el 17 y el 19, o el 41 y el 43. Mattia pensaba que Alice y él eran así, dos primos gemelos, solos y perdidos, juntos pero no lo bastante para tocarse de verdad.»
Esta bella metáfora es la clave de la dolorosa y conmovedora historia de Alice y Mattia. Una mañana fría, de niebla espesa, Alice sufre un grave accidente de esquí. Si la firmeza y madurez con que este joven autor desarrolla el tono narrativo impresiona y sorprende, no menos admirable es su valor es su valor para asomarse sin complejos, nada más y nada menos, a la esencia de la soledad.